Close

marzo 18, 2019

¿Qué es dedo en gatillo?

La Tenosinovitis Estenosante, comúnmente conocida como dedo en gatillo es una condición muy común que afecta la movilidad fluida de los dedos y es una fuente de dolor en las manos. Inicialmente puede haber sólo dolor en el dedo afectado, que empeora cuando intentamos hacer actividades manuales fuertes como exprimir un trapero, apretar una herramienta o actividades en las que mantenemos el puño cerrado, como al manejar el carro o una moto.

Con el tiempo se produce un fenómeno de engatillamiento, que es lo que le da su nombre, el dedo se queda flexionado y no podemos estirarlo o es muy difícil hacerlo. Cuando se logra estirar se puede sentir un resalto, como si se desbloqueara el dedo, y por supuesto esto es doloroso.

El dedo en gatillo se produce por una inflamación en el tejido que cubre los tendones que flexionan los dedos; estos deben pasar a través de unos túneles, que llamamos poleas, las cuales mantienen el dedo en la posición adecuada. Si imaginamos que estas poleas tienen un espacio definido para los tendones y los tendones “crecen” debido a la inflamación, podemos entender como el espacio deja de ser suficiente, eventualmente el tendón no cabe y no se puede deslizar, ocasionando que se tranque, podemos forzar el dedo a que doble pero luego no va a volver fácilmente a su posición original, produciéndose así el dedo en gatillo. Es como si quisiéramos ponernos un anillo pequeño para nuestro dedo, nos esforzamos y finalmente metemos el anillo, queda muy apretado y sacarlo después puede ser imposible.

Aunque las causas de esta afección no son precisas, pueden asociarse a personas con enfermedades como la diabetes y algunas con Artritis reumatoide; también se presenta en personas sanas con trabajos manuales fuertes o repetitivos que involucren los dedos. El traumatismo local en la palma de la mano o en la base del dedo puede también ser en ocasiones un factor causante del dedo en gatillo.

A medida que va pasando el tiempo, esta condición puede ir empeorando hasta el punto que el dedo ya no puede extenderse con ayuda de la otra mano o, por el contrario, no puede doblarse completamente. Se pueden producir deformidades permanentes en estas posiciones que no mejoren, incluso con cirugía.

Los síntomas no son siempre los mismos; aunque a veces puede ser una lesión momentánea, es posible que llegue a convertirse en algo crónico y más grave. Es importante que se conozcan cuáles son los síntomas del dedo en gatillo para detectar a tiempo este problema.

El tratamiento inicial, en los casos mas leves  de dedo en gatillo, consiste en una combinación de inmovilización  y anti inflamatorios orales sumado al uso de terapia calor y frío; esto con el fin de bajar la inflamación. Es importante que cuando se haga el diagnóstico, descartemos enfermedades asociadas como la Diabetes, y que se modifiquen las actividades manuales que se considera que están produciendo la inflamación de los tendones.

Si esto no funciona o estamos en unas fases más avanzadas, se recomienda realizar una infiltración de corticoide en el canal del tendón buscando un efecto anti inflamatorio. Hay muchos mitos alrededor de las infiltraciones y es algo de lo que podemos hablar más adelante, pero les cuento que si se tiene el cuidado de no hacerlas dentro del cuerpo del tendón sino dentro del espacio donde se encuentra y no se sobrepasa un número de dos infiltraciones por dedo, son muy seguras en general.

Hay que tener cuidado si el paciente tiene Diabetes, si tiene alguna historia de alergias que es raro, y cuánto tiempo ha pasado desde la última infiltración.

El último recurso para el manejo del dedo en gatillo, es la cirugía. Se hace con anestesia local y es un procedimiento corto, aunque no por esto quiero decir que sea algo tonto. En la cirugía básicamente abrimos el túnel de entrada de los tendones al dedo, que denominamos Polea A1, quitamos el exceso de tejido inflamatorio alrededor del tendón y liberamos sus adherencias dentro del canal.

Podemos verificar inmediatamente como se desaparece el bloqueo, pidiéndole al paciente que abra y cierre su mano, dado que está sólo con anestesia local (Ver vídeo)

Algunos pacientes que ya han tenido cirugía por este motivo y presentan engatillamiento de otro dedo, me han pedido hacer cirugía sin intentar la infiltración, esto también es válido, el tratamiento es individualizado de acuerdo a las características especiales de cada persona.

La recuperación es variable de acuerdo a la severidad inicial pero usualmente el dolor se puede controlar con analgésicos de baja potencia y es recomendable mover los dedos sin hacer fuerza.La polea que abrimos en la cirugía se cicatriza nuevamente un poco más amplia para darle espacio al tendón que normalmente se vuelve un poco más grueso por la enfermedad.

Espero que este artículo haya aclarado algunas de las dudas con respecto a este tema, si tienes preguntas no duden en hacerlas y si piensas que puedes estar teniendo este problema con gusto podemos revisar tu caso en vivo y en directo en el consultorio.

El próximo tema será Síndrome de Túnel del Carpo, así que déjame tus comentarios y/o sugerencias y no olvides compartir esta información para que muchas personas puedan leerla. Hasta la próxima semana.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Dra María Cristina Rodríguez